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Published On: Lun, feb 6th, 2017

Bannon, el hombre que mueve los hilos de Donald Trump

  • El asesor del presidente, autor de sus discursos más polémicos, representa a la “derecha alternativa” de EEUU y pide la supresión del Estado
  • Howard Stern: “La presidencia va a ser algo nocivo para la salud mental de Trump”
Bannon es el líder del ala ultranacionalista de la Casa Blanca, una familia ideológica que se ha ganado la confianza de Donald Trump. Junto con su número dos, Stephen Miller, él escribió el duro discurso en el que Donald Trump lanzó su mensaje al mundo en su toma de posesión.

Bannon es el líder del ala ultranacionalista de la Casa Blanca, una familia ideológica que se ha ganado la confianza de Donald Trump. Junto con su número dos, Stephen Miller, él escribió el duro discurso en el que Donald Trump lanzó su mensaje al mundo en su toma de posesión.

Nashville, Tennessee.- Probablemente, es el segundo hombre más poderoso del mundo. Al menos, eso sugiere la revista Time esta semana. Si el presidente de Estados Unidos es la persona con más poder sobre la Tierra, quien tiene acceso e influencia sobre él es el número dos. Encima, esa persona juega con ventaja, porque trabaja desde el atardecer del viernes al atardecer del sábado, cuando su principal rival por el puesto -el yerno del presidente- ni siquiera enciende la luz sin tomar precauciones para no ofender a Dios -en su caso, Yahvé-.

Se llama Steve Bannon. Tiene 63 años, fue banquero de inversión en Goldman Sachs (la entidad que ha suministrado tres de los cargos más influyentes del Gobierno de Trump), productor de Hollywood (con una película con Sean Penn y Viggo Mortensen), propietario de los derechos de la serie de televisión Seinfield, máximo gestor de la web de ultraderecha Breitbart News, jefe de campaña de Donald Trump y, ahora, asesor senior del presidente. Un currículum impresionante. Pero insuficiente para la ambición de Bannon. Porque él quiere ser Vladimir Ilyich Ulianov, alias “Lenin”.

Así lo ha dicho el propio Steve Bannon. “Lenin quería destruir el Estado, y ése es mi objetivo también. Quiero tirar abajo todo, y destruir toda la ‘casta’ que hay hoy en día”, dijo en 2013 a la web The Daily Beast. En noviembre fue un paso más allá con la revista Hollywood Reporter: “La oscuridad es buena. Dick Cheney, Darth Vader, Satanás: eso es poder”.

Bannon es el líder del ala ultranacionalista de la Casa Blanca, una familia ideológica que se ha ganado la confianza de Donald Trump. Junto con su número dos, Stephen Miller, él escribió el duro discurso en el que Donald Trump lanzó su mensaje al mundo en su toma de posesión. Su último éxito ha sido inmenso. Bannon, una persona sin experiencia en política exterior y de defensa, ha sido nombrado miembro del Consejo de Seguridad Nacional de EEUU.

Nadie duda de que Bannon es el principal artífice de la prohibición a los musulmanes de que entren en EEUU, ni del comunicado de la Casa Blanca conmemorando el Holocausto en el que se omitía que los judíos fueron las mayores víctimas del nazismo. Eso es característico de la alt-right, la derecha alternativa, que es simplemente la ultraderecha de siempre pero desprovista de cualquier referencia a la tradición o a la religión, lo que hace que suene a fascismo de toda la vida.

La obsesión de Bannon con la industrialización de EEUU y con las grandes obras públicas parece encajar en ese esquema mental. Como también su rechazo a todo lo que no sea blanco, pero su aceptación sin problemas de los homosexuales. Su deseo de cambiar el mundo viene marcado por la propensión de su portal, Breitbart News, a publicar noticias falsas. Y su tendencia a no tomar prisioneros, en el sentido estricto, por su primera esposa, que le denunció por violencia doméstica, aunque luego retiró los cargos.

Bannon fue presentado a Trump por el máximo financiador de Breitbart News: el multimillonario Robert Mercer, consejero delegado del hedge fund Rennaisance Technologies, un fondo no regulado que ha obtenido rentabilidades fantásticas en Wall Street y tiene a gala no contratar economistas.

Que un ex Goldman Sachs, amigo de Robert Mercer, y ex empresario de Hollywood quiera ser Lenin y reconstruir la industria pesada de EEUU es caso la mayor contradicción del mundo actual con la posible excepción de Roque Núñez, el ex actor porno homosexual de Almería arrestado en Alemania tras convertirse al yihadismo islámico. O acaso no tanto. Los dos, Núñez y Bannon, quieren, a su manera, echar abajo el mundo actual y construir otro nuevo.- El Mundo

POR PABLO PARDO

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